Calendario

<<   Octubre 2014  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Manos limpias, uñas cortas

Por Alfredo Leuco - 28 de Octubre, 2014, 2:25, Categoría: Opinión

Jorge Fontevecchia escribió la semana pasada que con las leyes de Brasil, tanto Carlos Menem como Amado Boudou, estarían presos. La Corte Suprema de allá tiene competencia para juzgar directamente al presidente, al vice, a todos los ministros y a los legisladores nacionales. Ellos van a los bifes. No pierden tiempo. Los más altos funcionarios son juzgados por los mas altos magistrados. De hecho hay varios pescados grandes del Partido de los Trabajadores que están pagando con prisión sus actos de corrupción. Uno de los capos de Petrobrás, tuvo que devolver más de 30 millones de dólares que había robado. Me hizo acordar a unas chicanas pintadas en las paredes cercanas al obelisco. Alguien había escrito con aerosol: “Volvé Néstor” y otro le agregó dos letras adelante, la “de” y la “e”. Entonces la leyenda decía así: “Devolvé, Néstor”.

El periodista y dueño de la editorial Perfil comentó que el presidente de la Corte que allá se llama Tribunal Supremo de Justicia, es un prócer llamado Joaquim Barbosa que acaba de jubilarse y ser premiado por su aporte a la libertad de expresión junto a su par argentino, Ricardo Lorenzetti. A Barbosa, un morochazo grandote y transparente, lo había nombrado Lula. Y sin embargo, a ese tribunal no le tembló la mano en meter en una celda a José Dirceu, mano derecha de Lula y seguramente el dirigente más importante de su partido.

Formalmente era el equivalente al jefe de gabinete nuestro, pero Dirceu fue la materia gris que condujo el acceso del PT al poder. Fue un hombre brillante que en los '70 se escapó de la dictadura, que se hizo una cirugía de cara para no ser reconocido y volvió clandestino a Brasil. Recién confesó su verdadera identidad muy cerca de la llegada al poder de Lula. Sin embargo fue preso, porque consideraron que fue el autor intelectual y material de un sistema de coimas en el Parlamento que se llamó “mensalao”, la mensualidad. Como habrá sido de figura clave Dirceu que fue reemplazado en el cargo por la actual presidente que ganó su reelección este domingo: Dilma Rouseff.

Todo esto viene a cuento porque en Brasil como en Argentina hay corrupción. Y seguramente como en casi todos los países del mundo. Pero lo que no hay es impunidad. En Brasil, el que las hace las paga. El que mete la mano en la lata va preso. Es una enseñanza para quienes pretenden ser los reemplazantes de Cristina K en el sillón de Rivadavia.

Hay que buscar un mecanismo que les devuelva la confianza a los ciudadanos. Que dejen de decir que la mayoría de los políticos son chorros. Que son delincuentes. Es necesario que el próximo gobierno reinstale la confianza en la justicia. Que es como refundar la democracia con un nuevo contrato, que ponga a todos en lucha contra los que se enriquecen en forma ilícita con la política.

Este gobierno robó mucho. Demasiado. Muchos viven en lujosos departamentos de Puerto Madero, o tienen mansiones en lugares paradisíacos. Ni el matrimonio presidencial puede explicar sus declaraciones juradas, ni la relación de testaferro que mantienen con Lázaro Báez, quien pasó de ser un humilde cajero de banco a un potentado multimillonario cajero de la familia que gobierna este país hace más de diez años.

Ni hablar de Amado Boudou, un malandra de cientos de truchadas, o Ricardo Jaime el multiprocesado amigo íntimo de Néstor Kirchner. La lista es mas larga. Pero con eso alcanza como ejemplo. Hay que trazar una raya. Cortar con el pasado de delincuentes de estado. Los que quieran gobernar este país tendrán que ofrecerle a los ciudadanos algún mecanismo para que, dentro de la ley, vayan presos los ladrones. Algunos plantean una Conadep de la corrupción para que Nunca Más nos roben nuestro dinero. Otros dicen que hay que recuperar con gente independiente la justicia y los organismos de control que salvo la SIGEN fueron todos colonizados, destruidos o paralizados por Cristina K.

Hace falta un mani pulite argentino, como el que llevó adelante el fiscal Antonio Di Pietro en Italia. Fue valiente y honrado hasta los huesos. Y realizó una investigación tremenda que terminó con grandes líderes políticos presos por las coimas. Muchos argentinos están desilusionados porque la democracia no pudo tener una actitud ejemplificadora. Casi nadie fue preso por corrupción en este país y todos sabemos que los niveles de delito por metro cuadrado son altísimos. Hay un reclamo que recorre todas las clases sociales y todo el territorio de la Argentina. Queremos gobernantes honrados. Queremos manos limpias, uñas cortas y frente alta. Ya es hora

Por Alfredo Leuco

 

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com