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La salud a veces se usa como un salvavidas

Por Armando Maronese - 6 de Octubre, 2013, 20:41, Categoría: Los Kirchner .Tiranías fascistas.

La salud de la presidente logra ocultar la derrota de Cristina Kirchner. "Ella" es la protagonista de todos los medios gráficos, a 21 días de los comicios en el que todas las encuestas vaticinan una derrota de la presidente. Sin embargo, a causa de su situación sanitaria, Cristina Fernández logra que la crisis de su administración, las consecuencias del lunes 28/10 y el debate electoral pasen a 2º plano. Un imprevisto (?) se deslizó por la agenda de la sociedad argentina y modificó todo.

"Cristina Fernández tiene un mes de reposo por orden médica", titula el diario Clarín. "La Presidente estará un mes en reposo por un hematoma en el cráneo", afirma el diario La Nación, que agrega en su bajada que es producto de un traumatismo sufrido el 12  agosto. Página/12 explica que ella padece una "colección subdural crónica",y que se hará un "seguimiento evolutivo estricto". El bisemanario Perfil explica: "Un mes sin CFK por su salud", y agrega que ella permaneció casi 10 horas en la habitación 911 del Hospital Universitario de la Fundación Favaloro.

A 3 semanas de las elecciones legislativas, en las que los candidatos de Cristina Fernández y su Frente para la Victoria serán derrotados -una situación que puede tener consecuencias para la Administración-, la Presidente de la Nación se apropia de la agenda de la actualidad con su reposo por 30 días, a causa de una "colección subdural crónica", un hematoma en el cráneo que podría haberse provocado por un golpe en la cabeza.

Nelson Castro dijo: "Voy a contar algo que por prudencia no conté en este tiempo, a pesar de que las fuentes eran fidedignas. La Presidente después de las PASO tuvo una caída con un golpe fuerte en la cabeza". Nelson Castro, médico y periodista, lo aseguró al canal de noticias TN. Castro resulta una suerte de especialista en la salud de los Kirchner, en parte por la ausencia de transparencia informativa acerca de la agenda médica de los K, y en parte por su condición de médico. "Se la llevó al Sanatorio Otamendi y se encontró con la tomografía que no tenía alteraciones, ahora, toda esta patología aparece en el tiempo", agregó él.

Castro informó, meses atrás y provocando una reciente referencia crítica de parte de Cristina Fernández, que la Presidente sufría del "síndrome de Hubris", y señaló: "Sus médicos están muy preocupados por su estado emocional. Se preocuparon el domingo por la noche, el lunes, el martes y hoy. Sépalo, sea conciente, escúchelos. Es importante que su salud emocional sea perfecta".

El problema de la Presidente es ella misma - Cristina Fernández de Kirchner es mentirosa y apela a la mentira como si fuera un salvavidas. Acude a ella antes de soportar una tremenda derrota y sin que se conmueva por su resultado, como no sea cuando se trata de gobernantes dispuestos a corregir lo que haya que corregir a su antojo. Según el mandato de las urnas, el drama de Cristina Fernández y su imposibilidad absoluta de torcer un destino de derrota como el que la espera, está en su propia personalidad. O en su cabeza. Su terquedad a ultranza, esa que bien le marcó tiempo atrás José Mujica, y su inexplicable habilidad para romper al día siguiente la estrategia que había armado el día anterior, son los factores que determinan que nada de lo que ensaye sirva para cambiar las cosas.

Muchas veces se ha analizado la frivolidad y el cholulismo de nuestra presidente y en este terreno, dos meses atrás, se supo la verdad sobre algo que el ciudadano común consideraba una enfermedad. CFK estaba adelgazando no por las razones que son usuales sino por la ingesta de múltiples dosis de Levotiroxina, el medicamento que le recetaron después de la operación de tiroides a la que se sometió en el verano del 2012, cuando supuestamente se le diagnosticó un cáncer. La primicia del adelgazamiento se confirmó cuando el viernes pasado, en el acto realizado de Ezeiza, se presentó enfundada en calzas para hablar en un palco compartido con Daniel Scioli, el flamante ministro de seguridad Alejandro Granados y el primer candidato a diputado por Buenos Aires, Martín Insaurralde.

Su presencia fue interpretada por algunos medios como un aval a la designación de Granados en ese ministerio clave de la provincia. Pero otros medios apuntaron que no habló ni de la elección legislativa ni de la provincia de Buenos Aires sino que se refirió a ella misma y a su gobierno como es habitual en sus discursos. Sólo descendió a lo local cuando habló de refundar el polideportivo de Ezeiza que construyó en otras épocas Perón. Al día siguiente, por Twitter, criticó a los medios que su vez la habían criticado por su vestimenta, por ser ésta inconveniente para la investidura presidencial. Apuntó entonces que los periodistas son frívolos pese a que había dicho cosas muy importantes para el país. Es evidente que su aparición con caderas disminuidas y una delgadez envidiable para cualquier mujer de 60 años, no podía pasar inadvertida para los medios de comunicación. Como es sabido, desde que se convirtió en primera dama y luego presidente, mantuvo una lucha sin cuartel contra la balanza mediante dietas y ejercicios.

Auto referencial como nunca - Una fuente médica segura reveló que, cuando se le diagnosticó el cáncer de tiroides, inmediatamente CFK decidió victimizarse. Lo que siguió es conocido por todos: fue operada y pocos días después se supo que no tenía ningún cáncer y que el análisis había dado un falso positivo. La misma fuente sostiene que la operación en cuestión habría formado parte de un plan de la presidente, que le interesaba ser medicada con Levotiroxina, una droga que activa el sistema metabólico y produce una pérdida de peso que no se consigue con ninguna dieta conocida. No hay duda de que la Levotiroxina tuvo un éxito notable, que le permitió mostrarse en calzas muy estilizadas en la tarima del acto de relanzamiento de la campaña electoral.

Su aparición con calzas sería también un mensaje político fuerte: mostrarle a la opinión pública que lo que la mayor parte de las mujeres no puede lograr con dietas, ella sí lo consiguió, porque es única y puede lograr todo lo que se propone. Tanto o más auto referencial y segura de sí misma, que nunca se la vio el domingo en la televisión estatal entre el partido de Boca y el de River, que comenzaba a las 21.15 hs. Se transmitió allí la segunda parte del reportaje que le hizo el periodista Hernán Brienza. Ella reveló que amaba a Manuel Belgrano y Brienza le recordó que el prócer fue muy mujeriego y que dejaba rápido a sus parejas, a lo que la presidente contestó suelta de cuerpo: "a mí nunca me hubiera dejado". Brienza repuso entonces: "se tiene mucha fe". Y ella confirmó," sí, me tengo mucha fe", en otra muestra del auto referencialismo enfermizo que padece.

Peor todavía: las encuestas que por estos días salen como pan caliente y hasta los focus groups que realiza casi sin respiro la Jefatura de Gabinete, muestran que la sociedad definitivamente no le cree. Le ha perdido la confianza. Así, el grueso de esas interpretaciones y de esos sondeos revelan que el ciudadano de a pie. sospecha que detrás de cada nueva alquimia hay apenas un interés electoral. Y que los cambios o las correcciones de políticas prometidas no llegarán después del domingo 27. O no llegarán nunca. Y que, por el contrario, muy probablemente lo que venga sea peor que lo que hay ahora.

Una Presidente rencorosa y vengativa, cargada de chicanas y de ironías a veces insultantes para los que cometen el pecado de no pensar como ella, es la que aparece invariablemente detrás de algún amague de tornar la gestión más amigable y menos turbulenta, menos cargada de tensiones y de eternas sospechas. Lo curioso, o no tanto si se repasan los archivos de su comportamiento desde que creyó que el 54 por ciento de los votos de 2011 le daba derecho a cualquier cosa, es que en muchos casos es ella misma la que aprobó esos mínimos, pero necesarios cambios o golpes de timón, para el objetivo de recuperar el favor social.

Un ejemplo la pinta de cuerpo entero. La Presidente había aceptado a regañadientes las recomendaciones de su entorno más cerrado para que, tras la dura experiencia de las primarias de agosto, le soltase un poco la mano a Martín Insaurralde. Le aconsejaron además, que no apareciera tanto por la campaña. Se advertía por ese entonces y con la dura derrota de las PASO a cuestas, que su figura provocaba cierto rechazo.

De hecho, hubo gobernadores, tal vez el sanjuanino José Luís Gioja entre los que más se animó a deslizarlo públicamente, que pidieron que en la medida de lo posible, la presidente se mantuviera al margen de la actividad preelectoral en sus propios distritos. El intendente de Lomas de Zamora llegó a levantar la voz después de perder con Sergio Massa, en una reunión en la Casa Rosada encabezada por Carlos Zannini, por el protagonismo excluyente de Cristina Kirchner en los spots previos a ese domingo, mientras su figura se atisbaba en un borroso tercer plano. "La candidata parecía ella y no yo", dijo.

La Presidente borró de un plumazo aquella estrategia: aceptó que la nueva tanda de avisos tuviese a Insaurralde como protagonista, pero se volvió a subir a cuanto palco le armen en el conurbano o en el interior de la provincia de Buenos Aires. Otra vez ella como figura central y el candidato parado, entre sonriente y resignado, en un costado irrelevante. La cara de espanto de Daniel Scioli suele reflejar en la pantalla esos momentos.

Lo que se cuenta sirve a la vez para derrumbar el principal argumento del gobierno, de sus aliados y de sus candidatos, en torno a minimizar hasta niveles de ceguera política la derrota de agosto y la muy probable derrota corregida y aumentada de octubre. Un discurso que el atribulado Daniel Filmus suele utilizar como latigo cada vez que le piden que explique por qué la sociedad votó de esa manera y por qué volvería a hacerlo dentro de tres domingos. Sostiene el senador, según la bajada de línea que le llega desde los campamentos del cristinismo puro, que en las elecciones parlamentarias o de medio tiempo "la gente vota otra cosa, elige otras variantes, a veces se saca las ganas, porque no se está votando gestión".

Sería así, si no fuese porque en esta oportunidad, apenas arrancó la campaña previa a las PASO, la Presidente dijo que lo que estaba en juego no era precisamente un recambio parlamentario sino la vigencia del modelo y la ratificación de cada una de las políticas que se aplicaron hasta ahora. Lo que equivaldría, para más datos y mal que les pese a algunos desesperados estrategas oficiales, insistir con el cepo cambiario, con negar la inflación y acusar de golpistas a los que destapan casos de corrupción, o a mostrar cambios cosméticos para combatir la inseguridad. Y que además ella se ubicó en el centro principalísimo de la escena, ninguneando, como se vio a sus propios candidatos, con Insaurralde a la cabeza, de una larga lista no siempre pública de quejosos. Fue Cristina Fernández de Kirchner, en suma, la que mutó una elección "parlamentaria" en una elección "presidencial". Y planteó todo en término de "ella o el resto", de amigo-enemigo, de vida o muerte, cada vez que encontró el mínimo tropiezo.

Otra vez, como en agosto, y a tres semanas de las elecciones, se reafirma la impresión de que al gobierno nada le alcanza. Y que aquella recurrente tozudez presidencial para petardear cada intento de torcer las cosas, se encargará de hacer el resto. Pero todo podría ser distinto para la Presidente y sus intentos, de no sufrir el síndrome del pato rengo a partir del 28 de octubre. El problema es ella misma."

El autogolpe en el horizonte - El mes de reposo que deberá cumplir la presidente, luego de que se le diagnosticara una "colección subdural crónica" durante una serie de estudios que se le practicaron ayer en el Instituto Favaloro, podría modificar el escenario K político nacional. En enero del 2012, CFK debió operarse de la tiroides y tomarse licencia por 20 días. La comparación del contexto político que rodeó a ambos episodios médicos no deja lugar a dudas. Por entonces, Cristina K acababa de ganar brillantemente su reelección, en cambio ahora se enfrenta a una segura derrota electoral en el distrito que marca el destino político del país.

La segunda diferencia importante es que, en el actual marco político, una novedad médica de este calibre necesariamente da lugar a diversas especulaciones. Sobre todo por el hecho de que, tal como se plantean las cosas, la presidente no estaría a cargo del Ejecutivo en la noche más dura que le espera al kirchnerismo después de diez años de gobierno: la del 27 de octubre. Un régimen como éste, que se caracteriza por un férreo control de la información y la ausencia de transparencia de los actos de gobierno, favorece la suposición de que esta nueva licencia presidencial por razones de salud puede esconder un plan político para responder al debilitamiento que le provocaría al gobierno la inminente derrota electoral.

¿Es esta licencia la forma de retomar la iniciativa perdida que encontró el kirchnerismo? Como no puede ser de otro modo, empezarán a multiplicarse las versiones sobre una eventual renuncia de la presidente y el llamado a elecciones anticipadas. Que el timón del gobierno quede en manos de un vicepresidente corrupto en grado extremo y a punto de ser citado a indagatoria por enriquecimiento ilícito, es sin duda una situación singular.

Esta crisis de salud sirve también para desconcertar a una oposición dispersa que hasta ayer se preparaba para plantearle condiciones a CFK luego de que las elecciones la debilitaran. Daría la impresión de que, a partir de ahora, el cristinismo podría intentar capitalizar la licencia en varios sentidos. Por ejemplo, las críticas al autoritarismo de Cristina Fernández serían replicadas como intentos de desestabilizar a una presidente enferma. La victimización volvería a ser una carta fuerte de la acción psicológica del oficialismo. Una fórmula que a ella le dio extraordinarios resultados luego del fallecimiento de Néstor Kirchner. Pero en las actuales circunstancias, la ausencia presidencial puede apuntar a un mensaje aún más profundo.

El sistema de poder argentino dejó de funcionar sobre la base de las instituciones republicanas para orbitar en torno a un personalismo excluyente. A todo esto, las reservas del Banco Central están cayendo mientras crece en los Tribunales de EEUU el riesgo de un nuevo default. La inflación y el descontrol del gasto público generan la impresión de que el gobierno no podrá continuar así mucho más allá de octubre. Y en el seno del peronismo, se cocina a fuego lento una crisis que se sumaría al crecimiento geométrico del massismo. Una ausencia de CFK en este contexto podría instalar un clima de ingobernabilidad, o sea de vacío de poder. ¿Se propone el gobierno llevar a la sociedad a la opción de Cristina K o el caos? De ser así, hay que suponer que la instalación de un escenario de extremo desorden obedecería tal vez al propósito de concentrar aún más el poder, a través de un operativo clamor reclamando que ella vuelva y con plenos poderes.

Señales preocupantes - Los auto golpes se instalaron fuertemente a partir de la tercera década del siglo pasado. El Incendio del Reichstag, que le permitió a Hitler concentrar el poder, y la marcha sobre Roma de las camisas negras de Mussolini son clásicos en esta materia. En Perú, el domingo 5 de abril de 1992, el entonces presidente de la República Alberto Fujimori, con el respaldo de las Fuerzas Armadas, disolvió el Congreso de la República, intervino el Poder Judicial y además hubo persecución de algunos miembros de la oposición. Sin embargo, el 82% de la población, según todas las encuestas de la época, apoyó esta medida por considerar al Congreso como una entidad corrupta dedicada a bloquear constantemente el accionar del Poder Ejecutivo.  Como se advierte, este antecedente es muy distinto a la realidad argentina actual. Sin embargo, hay señales que justificarían preocuparse por el tema.

En sus últimas apariciones públicas, la presidente viene insistiendo en que existe una supuesta conspiración internacional para "escarmentar a la Argentina" por su política de desendeudamiento (?). También viene reiterando que ella, bajo ninguna circunstancia devaluará ni aplicará un plan de ajuste, llegando a decir en privado que antes de esto renunciaría En consonancia con esto, el funcionario emblemático del ultracristinismo, Guillermo Moreno, acaba de salir reforzado de su pulseada por la continuidad del fracasado blanqueo. Se trata de claros mensajes de que el gobierno no está preparándose, como sería lógico en cualquier democracia normal, para negociar con la oposición la compleja transición que le espera hasta diciembre del 2015.

Pero hay más señales de alarma - El funcionario público cuyo poder creció más en los últimos meses, no es un dirigente de La Cámpora ni un economista dirigista, sino el Jefe del Estado Mayor del Ejército. El general César Milani es el portavoz de la propuesta de chavización de las fuerzas armadas, es decir, que éstas asuman un rol de compromiso con la ideología del núcleo gobernante. Pero Milani no es precisamente un teórico. Su punto fuerte es el aceitado aparato de espionaje clandestino que esconde en la Dirección de Inteligencia del Ejército. Además, se proyecta ahora en un asunto aún más delicado. El gobierno ya trasladó el grueso de la Gendarmería (una fuerza de frontera) al conurbano. Así es que, con el pretexto de la inseguridad, desplegó un importante aparato militarizado en la zona política más sensible del país.

El segundo paso se está dando ahora, porque en clara violación a las leyes de Defensa y Seguridad Interior, efectivos del Ejército patrullan las fronteras junto a las fuerzas de seguridad. Digerido este hecho por una oposición entretenida con otros temas y mirando para otro lado, el plan de Milani avanzó ahora un poco más. El secretario de Seguridad Sergio Berni dirigió anteayer un inédito operativo de desalojo de la Gendarmería, Prefectura y el Ejército para desocupar unos terrenos en Río Gallegos, que están destinados al plan Procrear y a la construcción de 250 viviendas por el municipio kirchnerista con fondos nacionales. Las imágenes de los efectivos del Ejército interviniendo para evitar una usurpación, reflejan que el gobierno ya instaló a las fuerzas armadas en la seguridad interior. Un paso más hacia una utilización de las mismas para controlar eventuales situaciones de conmoción.

Una historia clínica inventada y amenazas de renuncia y exilio - La presidente acusó numerosas veces a Fernando de la Rúa, de tomarse el helicóptero y dejar un infierno a sus sucesores, lo que indicaría que éste no es el destino que ella pensaría para sí misma. Claro está que la realidad se le estaría haciendo en algunos aspectos insoportable. El jueves pasado, a Olivos habrían llegado encuestas en las cuales Sergio Massa alcanzaría el 45% de los votos contra el 29% de Martín Insaurralde. El caso es que la extrema tensión a la que está sometida la presidente en las últimas semanas, habría acentuado los trastornos que padece por el Síndrome de Pick, llamado también demencia fronto-temporal, que provoca histrionismo y desinhibición.

Síntomas que coexisten con su trastorno bipolar, la misma afección que sufría la afroamericana que días atrás escapó con su auto a un control frente al Capitolio y fue abatida a tiros. Volviendo a Cristina K alegan los médicos que, por una cefalea que tuvo estos días, ayer en el instituto Favaloro le diagnosticaron una colección subdural por la cual le recomendaron reposo. Anoche, fuentes médicas deslizaban que en realidad le estarían inventando una historia clínica para que no aparezca en público hasta el 5 de noviembre, cuando haya pasado el impacto de la segura derrota del gobierno el 27 de octubre.

Amenazas y exilio - Esta "historia clínica" fabricada "ad hoc" podría ser también el primer paso hacia su abandono del poder, aunque en este caso sin subirse al helicóptero presidencial, sino como una decisión política extrema ante la imposibilidad de continuar gobernado con la suma del poder. Coincidentemente, se conoció otra versión que señalaba que la presidente se mudaría a Ecuador, donde el presidente Rafael Correa está firme y con una gran popularidad. Estaría descartado ir a Venezuela, debido a que las relaciones de CFK con el presidente Nicolás Maduro son francamente malas. La amenaza de retirarse a Ecuador se la habría hecho ella a varios de sus allegados, aclarando que no le importaría que le confisquen sus bienes en el país.

Es dudoso, por otra parte, que el plan de Ecuador la ponga a salvo de un futuro pedido de extradición. Para prevenir un bloqueo de sus cuentas en el exterior, el círculo presidencial contaría con sus reservas en euros, que se popularizaron con las denuncias del caso Báez. Con su ánimo en el peor momento, la presidente también estaría repitiéndoles a sus íntimos que jamás se rebajaría a negociar su impunidad con Massa o Daniel Scioli, que ya dio todo lo que tenía que dar y que descreía de cualquier defensa a ultranza de su gobierno. Sin duda alguna, Cristina K no soporta la idea de tener que afrontar la derrota que la acecha el 27 de octubre y encontró, para empezar, la escapatoria de una licencia por un mes.

De lo que no hay dudas, es de que ni Amado Boudou ni la vicepresidente provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich, podrían estar a cargo de la presidencia más que un período muy breve. Distinto es el caso del que sigue en el orden sucesorio, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, quien hasta podría ser confirmado por la asamblea legislativa que debería elegir presidente hasta el 2015, si es que se llega a la renuncia presidencial. Daniel Scioli también contaría con buenas chances para un interinato, aunque su aspiración es ser electo por el voto popular.

¿Y la salud de la República? - Ciertamente, en una República hiperpresidencialista como la nuestra, si el presidente se enferma el pueblo contagia en neumonía, a pesar de los adolescentes 30 años de "democracia virtual" que celebraremos el próximo 30 de octubre, al conmemorarse el triunfo de Raúl Alfonsín.

Esta semana se pudo rescatar del "ostracismo alberdiano" el estado de situación de nuestra decadente economía; a saber:

1.- Que los subsidios tarifarios en 2013 aumentaron el 46% respecto al año anterior.

2.- Que la importación energética aumentó un 50% respecto 2012 y se proyecta a u$s 16.000 millones para 2014.

3.- Que el banco central aportó al Tesoro Nacional en 2013 –hasta septiembre-, la módica suma de $ 60.000 millones y que los trabajadores activos y jubilados lo hicieron a través de la A.N.S.E.S. por un monto de $ 28.000 millones (violando el Fondo de Garantía de Sustentabilidad en desmedro de los fondos genuinos de nuestros jubilados y pensionados)

4.- Que nuestra moneda se devalúa "oficialmente" al ritmo del 30% anual.

5.- Que la "mentira moreniana" de los CEDIN (Certificados de Inversión), sólo logró blanquear en 90 días u$s 260 millones y que sólo Bulgheroni prometió "aportar voluntariamente" u$s 500 millones.

6.- Que la deuda del Tesoro con el B.C.R.A. asciende al 62% de los activos del Banco, hecho que demuestra que si hablamos de u$s 39.000 millones, ello significa que cuando dicen que tenemos u$s 39.000 millones de reservas, la verdad indica que sólo disponemos de u$s 24.180 millones de libre disponibilidad. El resto sólo son créditos impagables malversados a la A.N.S.E.S. y a los "adelantos transitorios" del B.C.R.A.

7.- Que mientras los adelantos transitorios del B.C.R.A. al Tesoro en 2013 ascienden al 25% en términos reales, en 2011 alcanzaron sólo al 10%.

Pero como la política no sólo depende de las desgracias económicas, la práctica de la realidad política se evidencia a través de otras cosas. Ayer por la noche, la argentinidad se vio conmocionada por la salud presidencial, que no responde a las sonrisas artísticas de los auto reportajes del kirchnerista Jorge Rial, multifacético si los hay.

Que Dios proteja la salud de Cristina Fernández de Kirchner y que la ayude a concluir su mandato, para permitir a la justicia condenar con toda la fuerza de la Ley al latrocinio que se hizo en la Argentina, gobernada por "Ella", viuda de Él.

Por Armando Maronese

 

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