Calendario

<<   Agosto 2012  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Otra manipulación electoral

Por Roberto J. Wilkinson - 31 de Agosto, 2012, 14:27, Categoría: Opinión

La intención de bajar la edad para votar y la ampliación del voto de los extranjeros representan un oportunismo inaceptable. El proyecto de reforma electoral del senador kirchnerista Aníbal Fernández para bajar la edad de votación de los ciudadanos de 18 a 16 años, aunque en forma voluntaria en esa franja, al igual que sucede con los mayores de 70, podría ser un buen tema de debate si no estuviera viciado por un inocultable fin político-partidario.

Al igual que los talleres propagandísticos de La Cámpora, en las escuelas públicas que pretenden someter hasta a los alumnos del nivel inicial a un adoctrinamiento forzado en favor del proyecto del actual gobierno de eternizarse en el poder, la iniciativa del senador oficialista -una similar fue presentada en Diputados a principios de este año por los kirchneristas Diana Conti y Jorge Yoma-, es tan explícitamente burda como inoportuna.

Burda, porque ya en los propios fundamentos del proyecto Aníbal Fernández establece: "El aliento brindado a la señora Presidente por miles de jóvenes y su genuina voluntad de sumarse a los cambios políticos, sociales y económicos que su gobierno representa, así como también al modelo de crecimiento con inclusión social y redistribución de la riqueza, nos convencen de la necesidad de modificar la edad mínima requerida para votar, ampliando de tal modo el derecho de quienes hoy no pueden quedar excluidos de la participación ciudadana en su máxima expresión".

Y resulta inoportuna porque nuestra sociedad no ha podido todavía zanjar el debate sobre la conveniencia o no de bajar la edad de imputabilidad penal de los menores en momentos en que alarma la cifra de adolescentes y preadolescentes involucrados en delitos aberrantes.

A la polémica, que ya ha comenzado a dividir a la oposición parlamentaria, se sumó ayer el rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Gustavo Zorzoli. A su juicio, "en general, los chicos de 16 años no están en condiciones de votar", por lo que consideró que "se está forzando una situación sin demasiado fundamento".

Por otro lado, un estudio de Carlos Fara & Asociados, encarado en el área metropolitana dio como resultado que el 83 por ciento de los consultados expresó su desacuerdo con que se vote desde los 16 años.

En ese contexto, suena a poco la justificación que hace Aníbal Fernández en su proyecto respecto de que "al ser sancionada la ley Sáenz Peña regía la mayoría de edad a los 21 años y, sin embargo, el derecho a voto obligatorio se estableció a partir de los 18, es decir, tres años antes" y en que, además, desde 2009, rige en nuestro país la mayoría de edad a los 18 años.

Pareciera que el legislador utiliza para su propósito la lógica del dominó, la misma que, curiosamente con idénticas palabras a la actual iniciativa senatorial, había sostenido en un proyecto cuando era diputado nacional por el Frente para la Victoria Dante Gullo. El actual diputado por la ciudad había dicho: "Dejar fuera del círculo de participación política a tal cantidad de jóvenes (de entre 16 y 18 años) que trabajan, militan, estudian y opinan y se expresan de tan diversas maneras a través de las redes sociales, cuando son actores y artífices fundamentales de nuestro presente y futuro, constituye una discriminación insostenible".

En los proyectos presentados, se dimensiona el sector de chicos de entre 16 y 18 años en unos dos millones de eventuales nuevos votantes, según datos de los censos nacionales de población 2001 y 2011, como de un informe de la justicia electoral del año pasado.

Pero hay más. El senador Fernández también propicia que se convierta en electores nacionales a los extranjeros con más de un año de residencia permanente en el país. Ellos están hoy sólo habilitados para sufragar en la mayoría de los comicios provinciales y municipales, pero no en las elecciones de presidente y de legisladores nacionales.

Esta otra franja de eventuales nuevos votantes alcanza a alrededor de un millón de personas, teniendo en cuenta las que residen en forma permanente, de un total de 1.800.000 extranjeros, según el último censo. Desde ya que no se critica el crecimiento de la participación política de quienes habitan el suelo argentino, sino la necesidad de embarcarse en una nueva reforma electoral, cuando el último gran cambio en ese sentido se produjo el año pasado con la ley que creó la obligación de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos políticos. Esos comicios se realizaron el 14 de agosto y su resultado terminó siendo el prenuncio de lo que finalmente ocurrió en los nacionales de dos meses después, en los que Cristina Kirchner obtuvo la reelección.

Frente a esa situación, queda poco margen para muchas más interpretaciones que no sean las maniobras desesperadas de los gobernantes y sus más fieles laderos, para asegurarse nuevos votantes frente a una coyuntura política, económica y social que en este momento no les está garantizando los altos índices de aprobación de otras épocas.

Es de esperar que el debate tenga la seriedad, el tiempo y la altura que merece, alejado de cualquier especulación o conveniencia política

Por Roberto J. Wilkinson

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com