Calendario

<<   Octubre 2009  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Madres invisibles

Por Armando Maronese - 18 de Octubre, 2009, 1:37, Categoría: General

Hay días en que se siente el peso cuando eres madre de familia; hay días en que todo te fastidia, como cuando estás en el teléfono y uno de los chicos entra a decirte que si lo puedes llevar a tal lado, o que si le das esto o aquello, como si no fuera obvio que en ese momento estás ocupada; por dentro piensas ¿No ves que estoy en una llamada? Obviamente no, ni lo toman en cuenta; igual si estás cocinando, o limpiando el piso, o poniendo la ropa en la lavadora parece que fueras una persona invisible, la mamá invisible.

.

Algunos días se siente como si fueras sólo un par de manos… ¿Me arreglas esto? ¿Me abres esto? ¿Me abotonas…? Otros días te has sentido un reloj que sólo da la hora… o la guía del Sky… de Mesenger Hotmail... ¿En qué canal está el Disney Channel?…

.

Otras veces has estado segura de que esas manos que alguna vez sostuvieron libros, hicieron excelentes trabajos en la universidad y recibieron el título universitario, se han perdido entre huevos fritos, arroz y guisos, lavadoras y el volante del auto.

.

Recuerdo que una noche asistí a una reunión de amigos para dar la bienvenida a una de ellas que volvía de un viaje increíble. Estaba ahí sentada, perdida, invisible y con muy baja estima y en un momento empecé a comparar mi vida con la suya y la vida de otras amigas con la suya y no pude dejar de compadecerme. De pronto alzó los ojos, vio que yo la miraba y se me acercó con un paquete envuelto para regalo y me dijo: "amigo mío, te traje este libro de las más hermosas catedrales en Europa". De repente no entendí porqué me lo había traído; llegué a mi casa, lo abrí y la dedicatoria era: "Con gran admiración, por la grandeza de lo que estás construyendo cuando nadie lo ve."

.

En los días posteriores me devoré el libro, y descubrí en él verdades que cambiaron mi vida.

.

Nadie puede decir con certeza –aunque se sepa el nombre del principal- quienes construyeron estas magníficas catedrales- No se tiene registro de sus nombres. Estos constructores trabajaron toda su vida en una obra que nunca verían terminada; hicieron grandes esfuerzos y nunca esperaron crédito. Su pasión por el trabajo era alimentada por su fe y por la convicción de que nada escapa a la mirada del Ser supremo.

.

El libro cuenta la anécdota de un hombre poderoso que fue a supervisar la construcción en una de estas catedrales, y se encontró con uno de los trabajadores que tallaba un pajarito en una de las vigas de madera que sostendrían el techo. Curioso le preguntó porqué perdía su tiempo tallando esa figurilla en una viga que nadie vería, ya que sería cubierta con yeso y le respondió: "Porque Dios si lo ve".

.

Cuando terminé el libro todo tuvo sentido. Fue como si escuchara la voz de Dios murmurando en mi oído: "Ya ves, hijo, ningún esfuerzo o sacrificio que haces pasa desapercibido a mis ojos. Con tu trabajo estás construyendo una gran catedral, sólo que ahora no puedes ver en lo que tus esfuerzos se convertirán. Por eso te pido ayudes a tu amiga que, aún cuando esté realizando sus labores en soledad, ningún botón que pegue, ningún huevito revuelto que haga, es un acto demasiado pequeño para que yo no lo vea y eso me haga sonreír. Ayúdala a que se de cuenta de eso."

.

Ahora entiendo que ese sentimiento de invisibilidad que sentí no era una aflicción, era el antídoto para mi egoísmo y mi orgullo; era la cura para el querer estar siempre en el centro. Me di cuenta de como tenía que cambiar y a quien tenía que apoyar.

.

Me empeciné entonces a ayudar a mi amiga que en realidad necesitaba de eso. Y con el paso del tiempo y un apoyo de mucha paciencia, la ayudé a ubicarse a verse a sí misma como una constructora, como alguien de valía, como alguien importante.

.

El autor de ese libro dice que en la actualidad no se construyen ese tipo de edificios, porque ya no hay personas con ese espíritu de sacrificio que estén dispuestas a dar su vida en una labor que seguramente nunca vean concluida. Cuando pienso en eso, sólo deseo que cuando el hijo de mi amiga invite a sus amigos a la casa, no les diga: "Te invito porque mi mamá se levanta a las seis de la mañana a hacer unos jugos deliciosos, además plancha personalmente los manteles en los que nos sirve la comida, y trapea la sala y comedor". Porque eso sería estar construyendo un monumento a mi amiga. No, lo que deseo desde el fondo de mi corazón es que su hijo les diga: "Te invito a mi casa porque ahí te la vas a pasar muy bien". Deseo de todo corazón que la meta de mi amiga sea hacer de su casa un verdadero hogar, un lugar en donde sus hijos quieran llegar porque sabrán que ahí serán felices y estarán relajados y que por esa razón, quieran llevar a sus amigos.

.

Con todo mi corazón deseo que como madres de familia, las mujeres estén construyendo grandes catedrales; mujeres y hombres de bien; almas que vayan al cielo y lleven entre sus manos a todos los suyos.

.

Mientras trabajan podrán estar absolutamente seguras si lo están haciendo bien pero un día, es muy posible que el mundo se maraville no sólo por lo que han construido, sino por el bien y la belleza que han aportado por todo el trabajo silencioso de las "madres invisibles, sean o no madres de hijos propios".

.

A todas las mujeres ¡Feliz Día de las Madres!

.

Armando Maronese

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com