Mientras los europeos agrupados en la OTAN no quieren aumentar el número de sus tropas en Afganistán, Estados Unidos ha comenzado una campaña de intimidación y enorme presión ante algunos gobiernos latinoamericanos, para que sus tropas participen activamente en operaciones antiterroristas que se ejecutan en Afganistán y que, cada día, son combatidas por la resistencia talibán ocasionando decenas de heridos y muertos. Si el Plan estadounidense se cumple, miles de soldados de Argentina, Perú, Colombia y Chile podrían convertirse en carne de cañón para satisfacer los intereses del imperio en esa parte del mundo. Leer artículo completo