Al menos en el mundo menos desarrollado, hace tiempo ya que es normal que sean las mujeres quienes tomen las riendas del crecimiento social, económico y laboral.
A ellas van destinadas prácticamente casi todas las partidas de colaboración europea en temas de desarrollo y codesarrollo. Son ellas las que han de sacar a sus familias y a sus pueblos hacia delante. Leer artículo completo