Calendario

<<   Diciembre 2006  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Genocidio en el Congo

Por Armando Maronese - 9 de Diciembre, 2006, 18:31, Categoría: EE.UU. y sus acciones

La desgracia más abandonada del mundo, según el Coordinador de Emergencias de la ONU, es la tragedia continua que vive el Congo desde 1996. Desde entonces han muerto 6 a 7 millones de seres humanos a consecuencia de las invasiones y guerras patrocinadas por los poderes corporativos occidentales que pretenden controlar la riqueza minera de la región.

El motivo oculto del genocidio, es el dominio de los recursos naturales que buscan las corporaciones estadounidenses ávidas de los significativos minerales "raros", coltan y niobio, indispensables en la producción de teléfonos celulares y otros ingenios electrónicos de alta tecnología; además del cobalto, un elemento esencial para las industrias nuclear, química, aerospacial y la industria de las armas, todo esto sin dejar de lado los recursos naturales más tradicionales, como diamantes, estaño, cobre y oro.

El coltan, abreviatura de colombio-tantalio, se encuentra en suelos de una antigüedad de tres mil millones de años, como aquellos de la región del Valle de la Hendidura de África. El tantalio, que se obtiene entre la mena del coltan, se usa para hacer condensadores diminutos esenciales para el manejo del flujo eléctrico de los artificios electrónicos. El 80% de las reservas de coltan de todo el planeta se hallan en la República Democrática de Congo (RDC). El niobio es otro mineral con una historia similar utilizado en alta tecnología.

Una historia sucia - El periodista que utiliza el seudónimo Sprocket informó, en el Earth First Journal, que el boom de la alta tecnología de los años '90 hizo subir el precio del coltan empleado en los rockets aéreos, a unos 300 dólares los 454 gramos (una libra). En 1996, EE.UU. patrocinó una invasión de fuerzas militares de Ruanda y Uganda que ingresaron por el oriente de la RDC. Hacia 1998 tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército ruandés comenzó a hacerse de más de 20 millones de dólares al mes con la minería del coltan. Aunque el precio del metal ha caído, Ruanda mantiene su monopolio de la explotación y comercio del metal de la RDC. Existe una lluvia de informes sobre desenfrenados abusos de los derechos humanos en esa región minera.

.

El coltan sale de las minas a puestos comerciales clave, donde lo adquieren mercaderes extranjeros que lo envían al exterior, principalmente a través de Ruanda. Las empresas con capacidad tecnológica suficiente, convierten al coltan en el codiciado tantalio en polvo y luego, venden esa pólvora mágica a Nokia, Motorola, Compaq, Sony y a otros fabricantes que lo utilizan en teléfonos celulares y otros ingenios de alta tecnología.

El reportaje de Keith Harmon Snow (1), en Z Magazine, puso énfasis en que cualquier análisis geopolítico del Congo y de las razones por las que el pueblo congoleño viene sufriendo una guerra casi inacabable desde 1996, requiere una comprensión del crimen organizado perpetrado a través de los negocios multinacionales. La tragedia del conflicto de Congo se ha solidificado con las inversiones de las corporaciones, sus ejércitos tutelados y los cuerpos supra-gubernamentales que los apoyan.

El proceso está amarrado en todos los niveles por las más grandes corporaciones, que incluyen a Cabot Corp. y OM Group, de EE.UU.; a HC Starck, de Alemania; y a Nigncxia, de China. Todas éstas tienen vínculos con el Panel de Expertos de Naciones Unidas para las atrocidades en la RDC. Las redes criminales preparadas y mantenidas por las grandes compañías multinacionales practican rutinariamente la extorsión, el soborno, la violación y atroces matanzas. Mientras las corporaciones occidentales obtienen tasas de beneficio sin precedentes con la minería del Congo -hasta 6 millones de dólares en cobalto crudo salen a diario de la República Democrática de Congo-, raramente se menciona a estas compañías mineras en los informes sobre derechos humanos.

Quién es quien en el negocio - El trabajo firmado por Sprocket menciona que Sam Bodman, ejecutivo máximo de Cabot durante el boom del coltan, fue llamado por el Presidente George W. Bush en diciembre de 2004 para desempeñarse como Secretario de Energía. Bajo la dirección de Bodman, de 1987 a 2000, Cabot fue uno de los más grandes contaminadores de EE.UU., lanzando 60.000 toneladas anuales de emisiones tóxicas transportadas por el aire. Keith Harmon Snow, también del Z Magazine, añadió que Nicole Seligman, la actual vicepresidenta ejecutiva y consejera general de Sony, fue anteriormente consejera legal de Bill Clinton. Muchos que alcanzaron posiciones de poder en la administración Clinton, pasaron a ocupar altos puestos en Sony Corporation.

.

El artículo "Detrás de los Números", firmado por Snow y David Barouski (2), detalla un tejido de corrupción estadounidense y variados conflictos de interés entre corporaciones mineras como Barrick Gold y el gobierno de EE.UU., bajo George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush. En el juego participan, además, distribuidores norteamericanos de armas como Simax y las compañías que fabrican material de guerra para el Pentágono, eufemísticamente llamadas "proveedores de Defensa", como Lockheed Martin, Halliburton, Northrop Grumman, GE, Boeing, Raytheon y Bechtel. También participan las organizaciones seudo "humanitarias" como CARE, que es financiada por Lockheed Martin; el Comité de Rescate Internacional (International Rescue Committe), que tiene a Henry Kissinger en su consejo de inspectores; "Conservation", cuyos intereses mantienen la vanguardia en la penetración occidental en África Central; y, claro, las empresas de relaciones públicas y grandes medios de comunicación de circulación nacional como The New York Times.

Sprocket cerró su artículo, señalando que no es sorprendente que esta información no esté incluida en la literatura y en los manuales que vienen con sus teléfonos celulares, computadoras o joyería de diamante. Quizás -sugiere Sprocket- los teléfonos móviles deberían traer pegatinas que dijeran: "¡Advertencia!: Este artificio se creó con materiales crudos de África central, minerales raros, no renovables, vendidos para consolidar una guerra sangrienta de ocupación que, además, ha causado la eliminación virtual de especies expuestas al peligro. Que tenga un buen día". La gente necesita comprender -afirma Sprocket- que existe un eslabón directo entre los aparatos que hacen más cómodas y sofisticadas nuestras vidas y la realidad de la violencia, tumulto y destrucción que plaga nuestro mundo.

Actualización de Sprocket - Hay grandes fortunas que se han hecho fabricando electrónica de alta tecnología, vendida a conveniencia para que la disfruten los consumidores estadounidenses, pero ¿a qué costo?

.

Los conflictos en África se amortajan a menudo con la desinformación, mientras a EE.UU. y a otros intereses occidentales, rutinariamente se les baja el perfil o simplemente se omiten en los grandes medios de comunicación corporativos. El 5 de junio de 2006, la historia de tapa de la revista Time titulada "Congo: El Peaje Oculto de la Guerra más Mortal del Mundo", no fue ninguna excepción. Aunque el artículo mencionó brevemente al coltan y su uso en los teléfonos celulares y en otros artilugios electrónicos, no se hizo ninguna mención sobre el papel gravitante de ésta y otras materias primas abundantes en la región en que se libra el conflicto. La historia periodística pintó la guerra continua como una tragedia lastimosa y horrible, omitiendo el rol de las corporaciones y de los gobiernos extranjeros que han creado el armazón de la violencia, y a aquellos que obtienen del conflicto muy buenos resultados para sus intereses financieros y políticos.

En un artículo escrito por Johann Hari y publicado por The Hamilton Spectator el 13 de mayo de 2006, los medios de comunicación corporativos dieron un paso en dirección a la verdadera razón de la tremenda contabilidad de cadáveres, que continúan amontonándose en la República Democrática del Congo: "El único cambio a través de las décadas, ha sido los recursos naturales recogidos para el consumo occidental: caucho bajo los belgas, diamantes bajo Mobutu y hoy día, coltan y casterita".

Lo más perturbador de todo esto en los medios de comunicación corporativos, es que pasan totalmente por alto los efectos de este conflicto que llevaron a la población nativa a una vida no-humana. Incluso, otorgándole un alto perfil al mantenimiento del equilibrio de las especies en peligro, como el gorila de las tierras bajas orientales, casi conducido a la extinción por la cacería, raramente se considera la pérdida del hábitat de los lugareños desplazados de sus aldeas por las facciones belicosas, ni tampoco el ángulo medioambiental de la historia.

El próximo paso, una vez entendida la explotación y la violencia introducida entre los habitantes de África central, es responsabilizar a corporaciones como Sony y Motorola de alimentar con el hambre, los juguetes de alta tecnología que consume EE.UU.. Estas corporaciones no desean movimientos de protesta que empañen su reputación. Y sobre todo, tampoco desean llamar la atención hacia el coltan que mata a los gorilas, ni sobre las guerrillas que subvenciona.

Es hora que nuestra cultura comience a otorgarle más valor a los seres vivientes, sean gorilas o humanos, que están presentes en nuestros juguetes habituales de alta tecnología, como los teléfonos celulares. Es hora de exigirle una existencia más compasiva a la plutocracia corporativa que crea mercados destructivos, y al sistema de medios de comunicación que ha fabricado nuestro consentimiento.

No se trata de cuestionar el uso de los teléfonos celulares (aunque ésa sería una gran salida). Lo que debemos cuestionar es la apropiación de nuestro planeta por un modelo que consume los recursos, en vez de respetar la vida de los hogares y las comunidades. Se debería leer un buen libro de Sproket: "Genocidio de alta tecnología", que versa sobre la tecnología del teléfono celular.

Actualización de Keith Harmon Snow - La guerra por el control de la República Democrática de Congo -que debe ser el país más rico de todo el globo-, comenzó en Uganda en los años 80, cuando el actual presidente ugandés Yoweri Museveni asaltó a su estilo el poder con el apoyo del Palacio de Buckingham y la Casa Blanca y hasta Tel Aviv detrás suyo. (3)

.

Paul Kagame, quien ahora es el presidente de Ruanda, sirvió como Director de Inteligencia Militar de Yoweri Museveni, después recibió instrucción y entrenamiento en Fuerte Leavenworth, Kansas, poco antes de que el Frente Patriótico Ruandés (FPR) invadiera Ruanda con el respaldo de Roger Winter (4) y del Comité de EE.UU., para los refugiados, entre otros. El FPR desestabilizó entonces a Ruanda y tomó el control con un golpe de estado que hoy se malentiende como "el Genocidio de Ruanda". Lo que se jugó en Ruanda en 1994 se está jugando hoy en Darfur, Sudán, donde la meta es el cambio del régimen y "el genocidio", es la herramienta de propaganda usada para manipular y desinformar. Y precisamente allí está ahora Roger Winter, como representante de Bush (5).

En 1996, Paul Kagame y Yoweri Museveni, con el Pentágono apoyándolos, lanzaron su guerra encubierta contra Mobutu Sese Seko, de Zaire, y sus patrocinadores occidentales. Una década después, por lo bajo hay 6 ó 7 millones de muertos y continúa la guerra en el Congo (Zaire).

Si usted está leyendo los grandes periódicos corporativos o está escuchando la National Public Radio, está contribuyendo a su propia enfermedad mental, no importa cuan astuto crea ser o piense que sabe "equilibrar" o "descifrar" los códigos. Las noticias reportadas en Time Magazine ("La Guerra más Mortal en El Mundo", 6 de junio 2006) y en CNN ("La Violación, la Brutalidad Ignorada para Ayudar a la Paz del Congo", 26 de mayo 2006), aparecieron en momentos en que nuestra escritura ya estaba interpretándose por personas conscientes deseosas de hallar, por fin, verdades contundentes. Sin embargo, aquellos reportes corporativos son decepcionantes, perfectos ejemplos de decepcionante manipulación encubierta.

Para la exactitud y la verdad en África Central, las personas interesadas pueden leer a Robin Philpot (El Imperialismo Difícilmente Muere); a Wayne Madsen (Genocidio y Operaciones Encubiertas en África, 1993-1999); Amos Wilson (La Falsificación de Conciencias); Charles Onana (Los Secretos del Genocidio de Ruanda - Investigación sobre los Misterios de un Presidente); Antoine Lokongo (http://www.congopanorama.info /); Christopher Black (Racismo, Asesinato y Mentiras en Ruanda).

Es posible coleccionar aquí pequeños fragmentos de verdad -que nunca se encuentran en el sistema de grandes medios-, pero uno debe tener cuidado con las decepciones y prejuicios. En esta vena, el periódico de la elite de negocios "África Confidencial" es a menudo muy revelador.

El libro del profesor David Gibb "La Economía Política de la Tercera Intervención Mundial: El caso de las Crisis del Congo", es una excelente investigación que identifica a los jugadores hoy todavía activos.

El libro del profesor Ruth Mayer "África Artificial: Imágenes Coloniales en Tiempos de Globalización", es una articulación particularmente profunda sobre los medios, y aclara por qué el sistema mediático distorsiona y manipula todo sobre África.

También, en la esperanza de corregir el registro y revelar la verdad, el Forum Internacional para la Verdad y Justicia en los Grandes Lagos de África, con sede en España y co-fundado por el candidato al Premio Nóbel Juan Carrero Seraleegui, está envuelto en un pleito importante para cobrar los macizos crímenes contra la humanidad y actos de genocidio en que está involucrado el actual gobierno de Ruanda.


1) Keith Harmon Snow, periodista independiente, es uno de los especialistas más serios en África y, en particular, en el Congo, que se declara "dependiente de las donaciones individuales y las contribuciones voluntarias". Asegura que ha vivido bajo la línea de pobreza durante una década, trabajando como activista y voluntario en organizaciones humanitarias que no generan ganancias pero cuyo apoyo le permite continuar con su importante trabajo. Ver su trabajo sobre la limpieza ética en Etiopía, seleccionado por Proyecto Censurado 2006.

2) David Barouski, quien regresó del Congo-Kinshasa en julio 2006, es un periodista independiente y excelente fotógrafo dedicado del África.

3) Phil Taylor entrevistó a Keith Harmon Snow -la fuente principal de esta historia-, en "El Informe Taylor", un programa semanal de radio que cubre actualidad, política, derechos humanos y temas internacionales, transmitido por CUIT 89.5 FM en la Universidad de Toronto los lunes a las 5 p.m. (se repite los martes a las 9 a.m.

(4)(5) Roger Winter fue designado por George W. Bush en julio de 2005, como su Representante Especial en Sudán para manejar el conflicto en Darfur, Sudán, donde los propósitos estadounidenses de cambiar al gobierno se encubren como esfuerzos contra otro "genocidio".

Armando Maronese

Fuente: Revol - Snow

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com