El procurador general de la Nación, Esteban Righi, dictaminó que no ha prescripto la causa en que se investiga la muerte de Marcela Iglesias, la niña de 5 años que en 1996 murió aplastada por una escultura de 270 kilos en el Paseo de la Infanta, en Palermo, por lo que los acusados deben ser sometidos a juicio. Pero el dictamen va más allá: directamente invalida la reforma del Código Penal que permite, al modificar los plazos de prescripción de delitos, que centenares de causas se cierren. En su opinión, esa ley, que está en vigencia desde enero de 2005, no debe aplicarse con efecto retroactivo, en contra del principio de que a los acusados se les debe aplicar la ley penal más benigna. Leer artículo completo