Tras la derrota del candidato oficial, desazón era lo único que se palpaba ayer en la Casa Rosada. Kirchner estiró un día más su descanso en Río Gallegos y tan poco digerible es la primera derrota electoral del aparato oficialista que ni los Fernández salieron a hablar. "Estamos en proceso de reflexión y análisis". De ese escueto modo, que deja abierta la interpretación de la frase al libre albedrío del interlocutor, respondió ayer un colaborador político de la Casa Rosada sobre el profundo silencio que rodeó a las máximas autoridades nacionales tras el rotundo barquinazo de la nave kirchnerista en las elecciones constituyentes de Misiones. Leer artículo completo