Sonría o escriba cosas lindas: alguien lo está espiando. Verifique sus claves y passwords; no olvide cerrar su casilla de mensajes. En la Argentina no existe la seguridad informática. A diario se espían cerca de 50 mil direcciones de correo privado on line. Del mismo modo, se pinchan y escuchan miles de conversaciones telefónicas. La SIDE, por un lado, y hackers anónimos sobre los que recae la sospecha de ser contratados por operadores políticos e importantes empresarios para fines maliciosos, por el otro, se dedican sistemáticamente a observar el movimiento privado de funcionarios, jueces y periodistas. Pero también de ciudadanos comunes. Leer artículo completo