CASTELLI.- En medio de la belleza de sus lomas y parques, surge allí el recuerdo de la trágica historia de Felicitas Guerrero. Es un paisaje mágico a orillas del río Salado. Ondulantes por las lomas y las curvas del río, estas tierras dibujan redondeces en las típicas rectas del paisaje pampeano. Justamente, es el río Salado, en el este bonaerense, con su recorrido sinuoso el que ofrece la bella vista que da nombre a esta estancia. Leer artículo completo