Calendario

<<   Junio 2006  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

La mafia del cobre

Por Armando Maronese - 26 de Junio, 2006, 1:48, Categoría: Corrupción - Violencia

El cobre encabezó la lista de metales no ferrosos que más se revalorizaron en el nivel mundial, al crecer su precio más de un 70 por ciento desde principios del año actual. Esta situación hizo que no sólo el insumo pasara a representar el 30 por ciento del costo de fabricación del producto, cuando antes implicaba la mitad de ese monto, sino que multiplicó la modalidad delictiva del robo de cables de cobre.

Los ciudadanos afectados en nuestro país por esta situación se cuentan por millones. Sólo en los primeros cuatro meses de este año, 604.944 usuarios de teléfonos se quedaron sin línea por culpa de 3.439 robos de cables. Si la tendencia se mantiene, se marcará un récord, ya que en todo 2005 los clientes con problemas habían sido 1.136.802, en tanto los robos de cables alcanzaron 8.932 episodios. Las compañías eléctricas viven un fenómeno similar, aunque lo miden de otra manera: en este cuatrimestre, a Edesur le robaron 20 kilómetros de cableado, lo mismo que en todo 2004.

Pero no han sido éstas las únicas empresas ni las víctimas afectadas por este nuevo estallido delictivo. Los pasajeros de trenes también lo sufren. Las ex líneas Sarmiento y Mitre, por ejemplo, tuvieron que suspender servicios porque el robo de cables inutilizó el sistema de señales, ocasionando, entre otros graves inconvenientes, que las barreras se bajasen automáticamente y debiesen ser maniobradas manualmente. Además de los importantes costos que ocasiona la reposición del material y la puesta nuevamente en marcha del sistema de señalamiento, se genera un clima de desconfianza entre los automovilistas pudiendo, incluso, inducir a la gente al extremo de cometer conductas imprudentes, como bajarse del auto y levantar una barrera por propia decisión.

Por su parte, en el campo, la Federación Agraria denunció los crecientes robos de cables de los equipos de riego por aspersión. Y los fabricantes de productos hechos en cobre no dejan de quejarse por la competencia desleal de quienes usan ese metal robado como materia prima. La gran mayoría de los delitos se cometen en el conurbano bonaerense, ya que en la Capital Federal la mayoría de los cableados están bajo tierra. Además, quienes más lo sufren son las telefónicas, ya que sus redes no tienen electricidad. No obstante, y por no medir los riesgos, se han encontrado personas electrocutadas porque trataban de cortar líneas de 132.000 voltios.

Debido a la magnitud que ha adquirido esta onda delictiva, el Ministerio de Economía decidió a principios de abril prohibir por 180 días la exportación de cobre y aluminio, que alcanzaba los diez millones de dólares anuales. La razón por la que se tomó dicha medida fue que, a pesar de que localmente no se produce ese metal, se exportaba más del doble de lo que se importaba. Asimismo, el Ministerio de Seguridad bonaerense creó la Mesa de Prevención de la Sustracción de Cables y Metales No Ferrosos, donde se reúnen la policía y representantes de empresas telefónicas, eléctricas y ferroviarias que buscan coordinadamente soluciones para frenar los robos de cables.

Las organizaciones que están detrás de este delito no sólo se han aprovechado del aumento en el precio internacional del cobre, sino también de la crisis que castigó a la sociedad argentina en los últimos años, ya que se ha comprobado que el primer eslabón de la cadena, lo conforman cientos de personas de muy escasos recursos que se dedican a sustraer los cables, que posteriormente venden a las chatarrerías. El tercer y último escalón son las fundiciones, que tienen grandes calderas de más de 1.200 grados para transformarlos. Posteriormente, el material se exporta o, en algunos casos, se vende localmente.

El robo de cables de cobre no es un hecho nuevo y, como ya se ha señalado en reiteradas oportunidades, sólo podrá ser detenido si se desarticulan las organizaciones, verdaderas mafias, que mueven este negocio millonario. Es de esperar que las medidas adoptadas por las autoridades nacionales y provinciales logren frenar esta modalidad delictiva. De lo contrario, y considerando que los afectados son millones y lo que está en juego es la continuidad de los servicios públicos esenciales, se deberá pensar en una política más contundente y eficaz que resuelva el problema.

Armando Maronese

.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com