ARGENTINA.- Desde allí se provee al país y al exterior. Misiones es la gran proveedora y la Triple Frontera es una suerte de paraíso de las organizaciones criminales que se dedican a la explotación sexual infantil. Operan en red –revela un informe oficial– y buscan menores en esa provincia para "exportar" a otras. A otras provincias y a otros países, en especial a Brasil y a Paraguay. Porque no sólo hay una ruta de tráfico de niños interna, sino que también hay una internacional. Chicos que van y chicos que vienen. Leer artículo completo