Largamente anunciada y proclamada como una panacea que resolverá los problemas de la minoridad argentina, fue promulgada a fines del año pasado, la ley de protección integral a la minoridad. La nueva norma deroga la ley del criticado sistema del patronato de menores, sancionada en 1919, y adecua nuestra legislación, a la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1989. Leer artículo completo