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La pampa necesitará siempre un baquiano

Por Olga Fernández Latour - 14 de Marzo, 2006, 0:34, Categoría: Campo - Pueblos - Ciudades

Hoy, ante el aumento de la inseguridad rural, muchos invocan la presencia de este paradigmático personaje. Tristes noticias llegadas a las ciudades, nos han puesto sobre aviso respecto de los frecuentes delitos contra la propiedad que azotan a la gente de campo. La mención del baquiano ha reaparecido en esos contextos, como emergente de una necesidad comunitaria que vincula el saber práctico del especialista tradicional, con la nueva realidad de la campaña inundada por las más actuales innovaciones de la tecnología.

¿Qué es un baquiano? La palabra "baquiano" deriva, según el Diccionario, de la voz "baquía", de origen haitiano, que significa "conocimiento práctico de las sendas, atajos, caminos, ríos, etcétera, de un país". En la Argentina, como en otras comarcas de América, se la aplica también a las personas hábiles para las obras manuales.

La descripción paradigmática del baquiano, es la que ha dado Domingo Faustino Sarmiento en el Capítulo II de la primera parte de su libro "Facundo". Sigue en su galería de tipos locales a la estampa del rastreador, cuya ciencia empírica para seguir las huellas de hombres y de animales, se presenta encarnada en el más conspicuo de los que conoció Sarmiento, Calíbar, pero también generalizada en la dispersa instalación humana de la pampa, puesto que Sarmiento comienza su semblanza diciendo: "Todos los gauchos del interior son rastreadores". Sobre el baquiano, sus palabras, insoslayables como cita, aluden a un tiempo histórico preciso:

"El baquiano es un gaucho grave y reservado, que conoce palmo a palmo veinte mil leguas cuadradas de llanuras, bosques y montañas. Es el topógrafo más completo; es el único mapa que lleva un general para dirigir los movimientos de su campaña. El baquiano va siempre a su lado. Modesto y reservado como una tapia; está en todos los secretos de la campaña; la suerte del ejército, el éxito de una batalla, la conquista de una provincia, todo depende de él...."

José Hernández en su "Martín Fierro", utiliza la voz "baquiano", pero sólo con la acepción de "hombre hábil" en la jineteada (v. 183 del Canto I). Sin embargo, en varios pasajes, especialmente en el Canto XIII de la primera parte, Fierro enumera muchos de los conocimientos que le permitirán subsistir en el desierto pampeano, para no morir de hambre y de sed y especialmente para no desorientarse.

Un oficio especial

Hay muchos testimonios sobre esta especialización de la cultura rural en aborígenes y en gauchos, a través de nuestra historia. Por ello, mientras el periodismo refleja con preocupante frecuencia el pedido de organización de "cuerpos de baquianos" por parte de productores rurales. En la Exposición Rural recientemente finalizada, hubo muchos expertos para entrevistar y que pueden dar una idea actualizada del contenido semántico de esa antigua palabra.

Las respuestas fueron claras: "El baquiano de hoy es quien debe tener información precisa sobre todos los movimientos del campo. Hace muchos años que no paso una noche de Navidad o un fin de año en casa", dijo un productor bonaerense. "Es en esas noches, cuando todas las familias se reúnen para celebrar las fiestas, que los ladrones de hacienda aprovechan para hacer su agosto."

"Yo ando de baquiano observando el menor movimiento. Después de la medianoche, cuando la gente sale con sus linternas para saludar a sus amigos y vecinos, el peligro se acaba y yo puedo reunirme con mi familia." Y agregó: "En un campo atravesado por un camino de tierra tuve que poner una casa para un baquiano. Es un soguero que, mientras realiza su labor, se pasa el día observando los movimientos de la hacienda, de los pastos, de los pájaros. Es un buen baquiano ese soguero".

"¿Y el rastreador?". Sacudió su cabeza tocada con boina negra; se acomodó el tirador bien adornado con rastra de plata y monedas relucientes, y sonriendo explicó: "Desde que se usan automotores no hay posibilidades para el oficio del gaucho rastreador".

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Por Olga Fernández Latour

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