Calendario

<<   Enero 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

¿La Navidad es ante todo una fiesta para niños?

Por Armando Maronese - 2 de Enero, 2006, 11:20, Categoría: Religión - Costumbres - Sectas

Esta es la gran mentira publicitaria de estos días. El comercio se apoderó de esta fiesta cristiana y la despojó de su contenido.

Sustituyó al Niño Dios por un anciano; reemplazó la pobreza del pesebre por el espectáculo de luces, de regalos y de efímera fastuosidad; suplantó la motivación de todos los cristianos, niños, jóvenes y ancianos que celebran al Dios que se hace carne por un slogan comercial que celebra sólo una fiesta para niños, porque ellos son los potenciales consumidores de dulces, juguetes, ropa, y muchas cosas innecesarias, ajenas a la fiesta. Lo más triste, es que los cristianos hemos permitido que la Navidad pierda el sentido original. Muchos justificarán esta posición dejándose arrastrar por el sentimentalismo de ternura, pero sabemos que la fiesta religiosa de nuestra fe tiene al menos dos sentidos.

Un sentido es la universalidad de Dios, que no vino para quedarse en un determinado sector de la sociedad, aunque siempre mostró preferencia por los desheredados de la tierra. Si bien Jesús bendecía los niños, su venida fue para toda clase de personas, especialmente los pobres y pecadores. Su nacimiento es fuente de alegría, porque un Dios que parecía lejano se ha hecho cercano, es uno de nosotros; y se reveló como un Dios paciente, misericordioso y lleno de bondad. En Jesús no vemos al Dios castigador ni al implacable juez. Jesús es el Dios que pasó haciendo el bien. Es verdad que Jesús vivió las etapas de crecimiento humano, pero no se quedó eternamente niño, o fue un adolescente para siempre, como sucede en el cuento de "Peter Pan".

De acá deducimos el segundo sentido. Un Dios que pasa por las etapas evolutivas humanas, nos llama a madurar nuestra fe, a no quedarnos con una creencia infantil. Una navidad para niños no lleva al natural compromiso de los cristianos adultos con la fe que proclaman, porque los protagonistas son otros, los chiquilines. Una vez que pasamos esta etapa ya no será más una fiesta personal, menos comunitaria ni familiar. La Navidad nos llama a ser testigos convencidos de lo que creemos. Si sabemos dar razones de nuestra fe, entonces esa fe es madura. Si sabemos decir porqué Jesús nació, murió, resucitó, somos adultos en la fe. Si nos quedamos sólo en la superficialidad de las luces, las golosinas, la fiesta pero con el festejado ausente, nuestra fe es una fe pueril.

Quienes saben vender "productos navideños", se aprovechan de esta debilidad de los cristianos para introducir en sus hogares en primer lugar ideas, y detrás de ellas, objetos que nada tienen que ver con la Navidad. Por ejemplo, la idea de la "Navidad de las luces" para vender toda clase de objetos luminosos; la "Navidad de los ángeles" (cosa insensata) para promover una visión de angelitos y seres alados que le quitan el puesto a Jesús, que está por encima de ángeles y seres espirituales, sobre todo porque es la fiesta de su encarnación, de su ser divino que se hace profundamente humano.

¿Dónde se publicita la Navidad cristiana? ¿Dónde está la Navidad del compartir con los pobres? ¿Dónde quedó la Navidad de Jesús? ¿Dónde quedó el celebrar la misa de Navidad en familia? ¿Dónde la Navidad de la reconciliación?

Tratemos de rescatar la Navidad cristiana: reconciliación familiar, compartir la mesa con los más necesitados, participar en la liturgia de la Iglesia, conocer el significado profundo de la celebración. Que la fiesta sea por Jesús que nace, no por otros motivos.

Y si no se es creyente, ¿Qué valor tiene festejar la Navidad? ¿Para qué se festeja?

.

Armando Maronese

.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com