Calendario

<<   Noviembre 2005  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30     

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Cheney, complicado por el caso de la CIA

Por Armando Maronese - 3 de Noviembre, 2005, 21:39, Categoría: EE.UU. y sus acciones

Un escándalo que tiene en vilo a Washington: las filtraciones a la prensa. Según informó The New York Times, el vicepresidente habría sido quien reveló la identidad de la agente secreta Valerie Plame. Se lo dijo a su asesor Lewis Libby, que a su vez lo habría filtrado a algunos periodistas. La noticia causó conmoción ayer en Washington y la Casa Blanca evitó hacer comentarios.

 

La revelación no pudo ser más complicada e inoportuna para la Casa Blanca. Lewis Libby, jefe de gabinete y mano derecha de Dick Cheney, conoció la identidad de una agente de la CIA que ahora es el eje de una investigación criminal en una conversación que mantuvo con el propio vicepresidente semanas antes de que se difundiera el nombre de la espía.

 

Así lo confirmaron "abogados involucrados en el caso" al diario The New York Times, que llevó el tema a su portada de ayer, con lo que conmocionó al mundillo político y diplomático de esta capital y dejó sin reacción a la administración, que buscó eludir las vinculaciones entre Cheney y el escándalo creciente.

 

"No tenemos ningún comentario para dar sobre una investigación que está en marcha", argumentó ayer el vocero Scott McClellan ante la presión de la prensa, muy lejos de la mezcla de declaración y promesa que había hecho meses atrás, cuando ningún funcionario de la Casa Blanca parecía amenazado. Por entonces había señalado que "cualquier involucrado [en el caso] no trabajaría más para el presidente".

 

Ayer, en cambio, cerró filas: "El vicepresidente está haciendo un gran trabajo como integrante de esta administración y el presidente aprecia todo lo que está haciendo", dijo McClellan.

 

La situación ahora es complicada. La sombra del segundo hombre más poderoso de Estados Unidos siempre rondó por las orillas de la investigación que comenzó a mediados de 2003, pero jamás había sido vinculado directamente con el escándalo, sino por medio de Libby.

 

El Times publicó ayer que papeles y notas en manos del fiscal federal Patrick Fitzgerald involucran a Cheney en la revelación de la identidad de Valerie Plame, una agente de la CIA cuyo nombre estaba protegido y cuya difusión puede ser considerada un delito.

 

"El nombre de Cheney fue arrojado al ojo de la tormenta ", explicó Stephen Hess, un estudioso de las presidencias de la respetada Institución Brookings. Y en Washington, explicó, eso significa una sola verdad: "Grandes tiempos". Como lo fue Watergate en la década del 70 o el affaire Lewinsky para Bill Clinton.

 

Revelar la identidad de un operativo de la CIA sólo configura un delito si se concluye que la difusión fue dolosa. Y en este caso, se sospecha que se trató de una represalia contra el esposo de Plame, el embajador Joseph Wilson, que había refutado la versión de la Casa Blanca de que Irak había intentado comprarle uranio a Níger.

 

La trama descubierta hasta ahora por Fitzgerald muestra ya una secuencia: el entonces director de la CIA, George Tenet, habría revelado el nombre de Plame a Cheney, que se lo contó a Libby el 12 de junio de 2003 y éste, a su vez, a uno o más periodistas, quienes lo difundieron en cuestión de semanas.

 

Queda por revelar aún cómo supo la identidad de Plame el otro gran sospechoso de la Casa Blanca, el estratego político de George W. Bush, Karl Rove. Se sabe que fue Rove quien reveló su identidad a un periodista de la revista Time, Matthew Cooper, pero no cómo lo supo. El dice que se enteró por "otros periodistas", a los que no identifica.

 

Administración golpeada

 

Ya como se presenta ahora, la semana no puede ser más ardua para la administración Bush. Mientras la temporada récord de huracanes deja un nuevo surco de destrucción y muerte en Florida, la guerra en Irak superó la marca psicológica de los 2.000 soldados muertos y se diluye el respaldo conservador para la candidata oficial a la Corte Suprema Harriet Miers, asesora de Bush.

 

A esto se suma que el apoyo ciudadano a Bush baja cada semana. Una encuesta de la firma Gallup mostró ayer que el presidente perdería su cargo ante los demócratas si hoy se celebraran nuevas elecciones. Obtendría un hipotético 34 por ciento de los votos contra el 59 por ciento demócrata.

 

Para peor, la semana tal vez depare más dolores de cabeza. Fitzgerald podría anunciar antes del viernes, cuando vencerá el mandato del gran jurado que estudia el caso, si acusa por presunto encubrimiento y obstrucción de la Justicia a Libby y a Rove, lo que es considerado "una posibilidad cierta" por fuentes involucradas en la investigación.

 

Pero el propio The New York Times destacó ayer que los abogados que confirmaron la vinculación del vicepresidente con la revelación de la identidad de Plame también dijeron que Fitzgerald no presentaría cargos contra Cheney.

 

Aun cuando Libby y Rove se vean forzados a presentar sus renuncias, los abogados explicaron que no hay pruebas de que Cheney supiera que la identidad de Plame era clasificada y, por tanto, que no debía revelarla. Y si no sabía o no puede demostrarse que debía callar, no cometió ningún delito.

 

Pese a los golpes externos y los errores propios, los estrategos republicanos esperan que Bush rearme rápido su equipo si la Justicia lo obliga. Y confían en que llegará al término de su mandato como Ronald Reagan: respetado y fuerte, lejos de ser un "pato rengo", como se define aquí al mandatario vacío de poder y lleno de escándalos.

.

AM

.

 

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com