Calendario

<<   Septiembre 2005  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

¿Cambió la cultura política?

Por Armando Maronese - 21 de Septiembre, 2005, 2:23, Categoría: Opinión

Las culturas políticas -como cualquier conformación social basada en actitudes y valores-, cambian, o desaparecen, a un ritmo más lento que las conductas electorales. La decisión de voto depende tanto de estímulos coyunturales como de valores aquilatados, propios de una cultura. Así, la decisión puede ser volátil, instantánea, sin historia; o meditada y fundada en tradiciones.

Por esa razón no conviene apresurarse a decretar "la muerte" de un partido, o la mutación de un sistema de partidos analizando los resultados de dos o tres comicios. El motivo: los partidos pueden perder votantes, como es el caso de la UCR, pero su cultura sobrevivirá, al menos por un tiempo.

En otro sentido, como ocurre con el peronismo, un partido puede escenificar su división, y aun dividirse, sin por ello producir de un día para otro adherentes de "centroizquierda" y de "centroderecha", como pretenden algunas hipótesis que seducen al Presidente.

En rigor, si se analiza en la Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires la evolución del sistema de partidos y el resultado de las elecciones desde 1983 hasta antes de la crisis de 2001, se concluye que hubo dos protagonistas: el peronismo -unido o dividido- y el radicalismo -en solitario o dentro de una coalición-. Ello significa que ambos partidos retuvieron durante ese período el voto de electores afines y disputaron, con suerte dispar, el electorado independiente y apolítico.

Sólo considerando elecciones legislativas, se observa que en la provincia de Buenos Aires el peronismo ganó seis de las diez celebradas, mientras que el radicalismo (y en su momento la Alianza UCR-Frepaso) triunfó en cuatro. En ese lapso, el voto promedio del peronismo fue de alrededor del 43%, y el del radicalismo (más la Alianza) del 33%.

En 2003, la ecuación se desequilibró: mientras el peronismo mantuvo su promedio histórico, el radicalismo capotó, reuniendo menos del 10%. Conclusión: el predominio del peronismo en Buenos Aires, tiene antecedentes históricos y se acentuó todavía más después del estallido de 2001.

En la Capital Federal ocurrió un proceso distinto. A diferencia de la provincia, el peronismo es, en la Capital Federal, como se sabe, una fuerza política más débil. Ahora y en la época de Perón. En efecto, considerando las elecciones legislativas en el período 1983/2001, el peronismo obtuvo en promedio alrededor del 23% de los votos y ganó sólo en dos oportunidades (1989 y 1993). La UCR (sola o en coalición) se anotó, en cambio, ocho victorias y su promedio de voto estuvo en torno del 38%. Como se aprecia, la Capital ha sido el distrito fuerte del radicalismo, hasta que en 2003 perdió su electorado. Como al peronismo le sucedió lo mismo, se explica por qué la Capital ha alumbrado a dos de los nuevos partidos poscrisis: ARI y Compromiso para el Cambio. Ellos disputan ahora la primacía.

Recapitulando: el peronismo era electoralmente fuerte en la provincia de Buenos Aires y hoy lo es más. El radicalismo era fuerte en la Capital Federal y ahora es todavía más débil allí que en la provincia. Si se acepta la hipótesis de que las culturas políticas prevalecen sobre el cambio de voto, al menos por un tiempo, es interesante saber lo que está sucediendo con el voto peronista histórico en la provincia, y con el radical en la Capital.

En otras palabras: ¿cómo piensan sufragar el próximo 23 de octubre los antiguos votantes radicales de la ciudad y cómo lo harán sus pares peronistas de la provincia?

La respuesta es iluminadora y explica en parte lo que sucederá en las próximas elecciones, de confirmarse los pronósticos.

Veamos: en la provincia, la señora de Kirchner está prevaleciendo sobre la de Duhalde tanto entre los votantes tradicionales del peronismo, como entre aquellos que lo han votado en forma esporádica. Y aún más: la esposa del Presidente se está llevando tantos votos como Brandoni y López Murphy en el segmento que nunca votó al peronismo, conformado en su mayoría por electores afines a lo que hemos llamado "cultura radical". En la Capital, al menos un tercio del antiguo voto radical lo está cosechando Elisa Carrió, y algo más de una quinta parte Mauricio Macri.

Suárez Lastra sólo recibe el apoyo de menos del 10 por ciento de los antiguos votantes a la UCR, lo que es un indicador de las enormes dificultades del partido de Alem para recuperarse de su crisis.

Probablemente, el sistema político argentino esté en plena mutación y las identidades partidarias diluyéndose. Las pruebas abundan. Ello, sin embargo, no debe hacer olvidar la dimensión cultural que todavía fundamenta muchos votos. Dos culturas, creo, mantienen aún vigencia: la republicana, que tradicionalmente apoyó al radicalismo; y la populista -el término es descriptivo, no valorativo-, que ha representado el peronismo. Si ellas desaparecerán o no, y, en tal caso, quiénes las representarán en el futuro son incógnitas clave, pero su esclarecimiento requiere mayores evidencias.

.

AM

.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com